En una sociedad donde el envejecimiento suele ser sinónimo de invisibilidad, surge una iniciativa que desafía este paradigma con alegría, música y movimiento.
Dom Paz Viejoteca es mucho más que un espacio de recreación para los adultos mayores; es un refugio de dignidad, una celebración de la vida y un recordatorio de que la edad no es un límite para la felicidad.
Este proyecto social y comunitario nació de la sensibilidad y la visión de Diego Paz, un hombre que, al observar la realidad de sus contemporáneos, decidió transformar la manera en que la sociedad percibe y trata a sus mayores. Con un enfoque altruista y sin ánimo de lucro, ‘Don Paz Viejoteca’, ofrece a los adultos mayores un espacio donde pueden reencontrarse consigo mismos y con los demás, disfrutando de la música, el baile, la hidratación, el café y, sobre todo, el cariño y el respeto que tanto merecen.
Lo que comenzó como una idea se ha convertido en un movimiento de esperanza. Aquí, los adultos mayores no solo se divierten, sino que también recuperan su autoestima, fortalecen su sentido de pertenencia y demuestran que aún tienen mucho que aportar. En cada paso de baile, en cada sonrisa compartida, se refuerza la idea de que la edad no es una barrera, sino una oportunidad para seguir viviendo con plenitud.
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Diego Paz, un profesional con una trayectoria admirable. Abogado de la Universidad Nacional de Colombia, Comunicador Social de Uniminuto, especialista en Administración de Negocios Internacionales y Máster Executive en Gestión Internacional de la Empresa, su vida profesional ha estado marcada por la enseñanza y el liderazgo. Como docente universitario y asesor de empresas y asociaciones, ha trabajado incansablemente por la formación y el desarrollo de otros. Actualmente, cursa una maestría en Administración de Empresas en Uniminuto, demostrando que el aprendizaje no tiene edad ni límites.
Sin embargo, más allá de sus logros académicos y profesionales, Diego Paz se destaca por su calidad humana. Con esta iniciativa, ha asumido una misión trascendental: reclamar el derecho de los adultos mayores a envejecer con dignidad, en un entorno donde sean valorados, escuchados y felices. Su trabajo no solo impacta a quienes asisten a este espacio, sino que también envía un mensaje poderoso a la sociedad: el envejecimiento no debe ser sinónimo de soledad ni de olvido, sino de celebración y reconocimiento.
Cada encuentro en ‘Don Paz Viejoteca’, es un recordatorio de que la vida sigue vibrando en quienes han acumulado años de experiencias, risas y aprendizajes. Gracias a la visión y el compromiso de Diego Paz, hoy los adultos mayores tienen un espacio donde pueden ser ellos mismos, sin restricciones ni prejuicios, simplemente disfrutando la dicha de estar vivos.