La popular ‘Epa Colombia’ condenada por vandalismo en el paro nacional del 2019 pide conciliar y pagar los daños.
Una declaración cargada de emoción y arrepentimiento conmovió este lunes a quienes seguían la audiencia judicial contra Daneidy Barrera, procesada por vandalismo durante las protestas del paro nacional en 2019.
“Estoy arrepentida. Quiero pagar, pedir perdón al país y reparar el daño que causé”, expresó entre lágrimas Barrera Rojas, señalada por haber participado en la destrucción parcial de una estación de Transmilenio.
La reconocida influencer aseguró que nunca tuvo la intención de evadir la justicia y que, desde el primer momento, ha querido asumir su responsabilidad. “Cometí un error. Grabé un video impulsada por amigos, en medio de mi desconocimiento y falta de educación. Pero siempre he querido responder”, aseguró.
La joven explicó que durante los hechos, ocurridos en la estación de Molinos, al sur de Bogotá, había miles de manifestantes en las calles. “Eran más de 2.000 o 3.000 personas, de más de 20 barrios que salieron a protestar. La estación ya llevaba días cerrada. Sí rompí tres vidrios, y estoy dispuesta a pagar por eso. Pero no puedo pagar 700 millones de pesos. No destruí toda la estación”, argumentó con firmeza, haciendo un llamado a la proporcionalidad de la justicia.
El proceso ha generado polémica, ya que el monto exigido por parte del Distrito supera los 600 millones de pesos, cifra que la popular ‘Epa Colombia’, califica de “extraordinaria e imposible de asumir”. Pese a ello, reafirmó su deseo de conciliar: “Lo único que pido es que se me cobre lo justo. Estoy aquí, dando la cara. Quiero conciliar, reparar a las víctimas y pedir perdón al país”.
El caso ha despertado reacciones divididas en redes sociales, donde muchos usuarios han expresado apoyo a su postura conciliadora, mientras otros exigen castigos ejemplares contra cualquier forma de vandalismo.
La audiencia continuará en los próximos días. La defensa solicitará una revisión del avalúo de los daños y pedirá formalmente que se habilite una mesa de conciliación. Mientras tanto, el país observa atento cómo se desarrolla un caso que pone sobre la mesa el debate entre justicia, proporcionalidad y reparación.