La mandataria Camila Sánchez desmintió las acusaciones de hostigamiento realizadas por una concejala y negó haber asistido en estado de ebriedad a una sesión del Concejo.
En medio de una polémica que divide al Concejo Municipal de Murillo, la alcaldesa María Camila Sánchez Velásquez se pronunció frente a las denuncias interpuestas por la concejala Diana Julieth Muñoz, quien la acusa de presunto hostigamiento y de haber ingresado al recinto en posible estado de embriaguez.
«En el marco de esa conversación, lo que hice fue saludarla, le ofrecí mi mano para poder saludarla. Me encontraba con Martica Sánchez exalcaldesa de Murillo», agregó.
Sánchez comentó que la concejal respondió con una negativa hacia Martha y un gesto de desplante.
La concejal Muñoz sostiene que fue objeto de hostigamiento, sin embargo la burgomaestre defiende que fue solo una conversación malinterpretada. «Le hice una sugerencia que no le agradó, pero nunca hubo agresión ni irrespeto».
La mandataria de los murillenses mostró la conversación de WhatsApp, confirmando así la versión de los hechos.
«Esa fue la conversación que tuvimos y posteriormente tuve que retirarme a la continuidad de la organización y de la festividad pues porque estaba a cargo mío, y lideraba todo esos temas entonces no pude quedarme a conversar con la concejal», aseguró.
Al concluir su intervención, María Camila Sánchez reiteró su compromiso con la transparencia y el desarrollo de Murillo. «Nuestro propósito es seguir avanzando, con respeto hacia todos, pero también con la determinación que se requiere», afirmó, dejando claro que continuará firme en su forma de gobernar, pese a las críticas.