Por Juan David Ospina – Edil del Corregimiento 16, Ibagué, Tolima
En cada rincón del corregimiento 16, la vida se cultiva con esfuerzo, resistencia y amor por la tierra.
Allí, donde el trabajo comienza antes del amanecer y se extiende hasta que cae el sol, los campesinos no solo producen alimentos: sostienen nuestra cultura, nuestra economía y nuestra identidad.
Hoy, Día del Campesino, no basta con decir “gracias”. Es momento de visibilizar, dignificar y respaldar, de manera real, el esfuerzo silencioso de quienes siembran en medio de dificultades, pero con una fe inquebrantable en su territorio.
También es justo reconocer que hemos comenzado a ver señales positivas: una gestión institucional que ha entendido que al campo no se le ayuda con discursos, sino con caminos, con inversión, con escucha activa y soluciones reales. Nos han abierto las puertas para proponer, para insistir y para construir de la mano con quienes más lo necesitan.
Como edil, no me detengo en las palabras. Hoy hago un llamado directo a fortalecer lo que ya se está sembrando:
✓⬛ Que sigamos invirtiendo en infraestructura rural.
✓⬛ Que cuidemos el relevo generacional del campo, impulsando a nuestros jóvenes.
⬛✓ Que protejamos la soberanía alimentaria desde lo local.
⬛✓ Y que nunca más se tome una decisión de ciudad sin pensar en sus corregimientos.
Este Día del Campesino nos recuerda que la verdadera riqueza de Ibagué nace en las montañas, en las fincas, en las manos agrietadas de quienes nunca han dejado de creer en la tierra.
A ustedes, campesinos del corregimiento 16, mi respeto, mi admiración y mi compromiso.