El segundo municipio más poblado del Tolima refuerza su capacidad de respuesta ante el riesgo creciente de fiebre amarilla.
Controles, vacunación masiva y medidas para eventos masivos hacen parte de la estrategia.
Ante la emergencia sanitaria decretada por el Gobierno Nacional, el municipio de El Espinal dio un paso decisivo para proteger a su población: mediante el Decreto 065 del 21 de abril de 2025, la Alcaldía declaró la alerta en salud pública y puso en marcha un ambicioso plan de contingencia para prevenir y controlar la fiebre amarilla.
La medida busca evitar que el virus, transmitido por mosquitos y con presencia en varias regiones del país, llegue al territorio espinaluno. El decreto establece una serie de acciones urgentes y coordinadas que incluyen vacunación intensiva, vigilancia epidemiológica, control de vectores y una fuerte campaña educativa comunitaria.
“No podemos esperar a que la enfermedad llegue para actuar. Hemos tomado decisiones firmes, preventivas y técnicas para cuidar la vida y la salud de los espinalunos. Esta es una responsabilidad compartida”, afirmó Juan Carlos Leal, director de salud pública.
Uno de los pilares del plan es el fortalecimiento del Plan Ampliado de Inmunizaciones (PAI). Se desplegarán brigadas móviles de vacunación en sectores estratégicos del municipio, al tiempo que se realizarán búsquedas activas comunitarias para identificar personas no vacunadas o en riesgo.
Además, se instalarán puntos de control en sitios de alta concurrencia, donde se verificará el carné de vacunación contra la fiebre amarilla, una medida que busca blindar al municipio de posibles contagios externos.
El decreto también introduce un requisito inédito en la región: todos los eventos públicos o privados que impliquen aglomeración de personas deberán presentar un plan de gestión del riesgo, detallando medidas físicas, químicas y sociales para evitar la propagación del virus.
Estas acciones serán supervisadas por las autoridades sanitarias locales y se convertirán en requisito indispensable para otorgar permisos de funcionamiento o realización de actividades.
La implementación del plan será monitoreado mensualmente durante los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo, donde se evaluarán avances, resultados y nuevas estrategias a adoptar. Esta instancia permitirá mantener un control estricto y tomar decisiones rápidas frente a cualquier eventualidad.
El llamado de la administración municipal es claro: vacunarse, informarse y participar activamente en las acciones de prevención. La fiebre amarilla es una enfermedad grave, pero prevenible. La clave está en actuar unidos.
“El Espinal crece en salud. El Espinal crece”, concluyó el funcionario, reafirmando su compromiso con la vida y el bienestar de toda la comunidad.