Ante la notificación de un caso de fiebre amarilla ocurrido hace más de dos meses, el alcalde John Anderson Bonilla confirmó que el municipio ha intensificado sus acciones preventivas, logrando alcanzar una cobertura de vacunación cercana al 90%.
El caso, correspondiente a una mujer de 69 años cuyo diagnóstico fue confirmado 10 días después de su fallecimiento, activó aún más las medidas de control sanitario que ya se venían implementando desde diciembre, según explicó el mandatario local, actualmente se están visitando las veredas más apartadas, incentivando la vacunación puerta a puerta y solicitando desistimientos firmados a quienes se nieguen a aplicarse la dosis.
«Vamos a tener un puesto de vacunación en el parque y en el ingreso al municipio durante las fiestas, el que quiera fiestear, también tiene que estar protegido», afirmó Bonilla.
A pesar de la situación sanitaria, el municipio mantiene en firme la realización de sus festividades este fin de semana, cumpliendo con todos los protocolos establecidos por las autoridades para la realización de eventos masivos como cabalgatas, conciertos y alboradas.
«Tenemos los requisitos al día, y si Dios permite, vamos a vivir una gran celebración en paz y con salud», concluyó el alcalde.